Hans-Günter Kellner

El fracaso de Rajoy sería el fracaso de Europa

(29 Diciembre, 2011 09:58)

 

Son muchos los elogios para Mariano Rajoy: Se habla de “seriedad“, “sensatez“, “contención“. También cabe esperar que pierda algo de estas características y que precise al pueblo soberano no sólo su pretensión de recortar 16,5 mil millones de euros, sino que diga también dónde.

 

También sería útil que Rajoy empiece con lo que ha prometido, decir la verdad. Su anuncio del recorte de los 16,5 mil millones se basa en que España cierre este año con un déficit de un 6%. Se sabe desde hace meses que esto no va a ser así. Funcas habla de un 8%. En este caso, los recortes tendrían que ser de unos 40 mil millones.

 

¿Dónde recortar? Las comunidades autónomas ya han roto con muchos tabúes. Una mujer acusa a la Generalitat de Catalunya de ser culpable de la muerte de su madre. La mujer gravemente enferma no fue operada en el debido tiempo por al cierre de quirófanos como medida de ahorro, dice la hija. En las escuelas públicas de Madrid hay menos profesores para más alumnos. Y en Castilla-La Mancha las mujeres que huyen de sus parejas violentas no sabrán a dónde ir. La región cierra las casas refugio. Y eso que dicen que aún no hemos visto los tiempos duros.

 

No obstante, Rajoy no tiene más alternativas que seguir recortando. ¿De dónde sacar tanto dinero? Incluso si cambiase de opinión sobre las subidas de impuestos, sólo con quitarles el dinero a los ricos no sería suficiente. A la vez, los mercados sólo darán dinero si no se pierde el objetivo de un saneamiento rápido de las cuentas públicas.

 

En este panorama no hay margen para la política económica activa que España necesita para volver a crecer. En vez de recortar en educación debe invertir en su futuro. Pero mientras los mercados no facilitan la financiación necesaria para esto, Angela Merkel se cierra en banda cuando se le pide eurobonos y sigue insistiendo en la prohibición de la compra directa de deuda pública por parte del Banco Central Europeo – una práctica habitual de practicamente todos los demás bancos centrales importantes. En vez de ello manda paquetes de ahorro como regalos de navidad al sur. Por cierto: ¿Con qué derecho? Mientras la deuda soberana de España ronda el 60 por ciento, la alemana está por encima del 80 por ciento de su PIB.

 

También es cierto, los españoles son los primeros culpables de su crisis. Eran pocos los que avisaron de los peligros de una economía especulativa que invertía en algo tan poco productivo como es el ladrillo. Además fueron objeto de burlas por aquellos que soñaron con hacerse ricos. Esta crisis es el precio que España paga por su arrogancia en los años del boom. También es cierto que sin una Unión Europea solidaria, Eurobonos y un Banco Central más activo u otros fórmulas de apoyo mutuo, España y el sur de Europa no van a salir de esta crisis y Rajoy fracasará. Sería el fracaso de Europa. La Unión tiene que replantearse sus políticas económicas y financieras a fondo.

 

Europa es una unión de destino. A nadie le va a ir bien económicamente si a uno de sus miembros le va mal. Pero también hay cuestiones de ética política. Un amigo se ha caído. Necesita una mano que le ayude a levantarse. Actuando así seria la Europa con la que los Europeos soñamos.

Hans-Günter Kellner
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